domingo, 3 de abril de 2016

Ese.

Abro los ojos y me encuentro ante un nuevo día. Me levanto de la cama y, como de costumbre, me quito el pijama para vestirme con lo primero que veo en el armario. Caliento el café en el microondas mientras me peino delante del espejo y pienso "vaya mierda, otro día más de rutina". Me siento en el sofá y, mientras bebo sorbos de café, le doy caladas al primer cigarro del día. No veo el telediario para no empezar el día con malas noticias, así que intento buscar alguna alternativa un poco más alegre: dibujos, series cómicas, etc. Cojo el abrigo, me cuelgo la mochila y me voy a la facultad para pasar por lo menos 6 horas sentada escuchando sermones disciplinarios. Mientras tanto, sigo pensando en lo asquerosa que puede llegar a ser la rutina. Se acaba mi jornada escolar y llego a casa, con la esperanza de que algo cambie en esta rutina, pero no. Todo es exactamente igual que siempre: llegar, poner la mesa, comer y quitarla.

Hasta que se rompe esa monotonía y aparece alguien que hace que haya merecido la pena que me haya levantado esa mañana. Esa mañana y todas. Ese alguien que me apoya cuando estoy mal, que se ríe conmigo cuando estoy feliz, que intenta reírse de mis chistes malos aunque se le note a leguas que lo que hace es reírse de mi y mi poca maña para contar chistes, que mete la pata de vez en cuando diciendo cosas que no vienen a cuento, que tiene detalles cuando menos me lo espero, que usa las palabras exactas en el momento preciso, que improvisa tonterías sólo para sacarme una sonrisa y poder fardar de su capacidad de improvisación, que quiere compartir momentos conmigo como ir a los estrenos de películas de superhéroes... Ese alguien al que se le ponen los ojos brillantes y le sale una media sonrisa cuando le regalo algo en un día inesperado, que me abraza, que me acaricia, que me besa, que me protege, que farda de novia por la calle porque está orgulloso de mí. Ese alguien que hace que hasta la rutina merezca la pena. Ese alguien que me quiere y que quiero. Ese alguien que hace que la vida sea un poquito mejor. Ese alguien que me acompaña y me apoya. Ese alguien. Ese.

domingo, 18 de octubre de 2015

S.

Solo esa persona de pelo alborotado y sonrisa pícara es la única que logra que, de mi tersa cara blanca, luzca la mejor de mis sonrisas.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Un tiempo nuevo.

Comienza para mí lo que viene siendo la etapa más difícil de mi vida estudiantil. Comienzan los exámenes, los agobios, el saber que selectividad está a la vuelta de la esquina, el agobio añadido de que tengo que exigirme más que otras personas para poder estudiar dignamente.

Por otro lado, mi vida ha dado un cambio de 180º. Ahora tengo que aprender a valorarme, a sentirme, a confiar más en mí, a saber lo que me merezco y lo que no, a afrontar todo lo que venga, a sacar fuerzas de donde no las haya, a pedir ayuda cuando sea necesario, a disfrutar de cada minuto de la vida, a querer sin condiciones, a reír hasta que me duela la barriga y a llorar hasta que me quede seca.

Así soy, así he sido siempre y sí seré. Y lo que digan los demás, está de más.

sábado, 21 de diciembre de 2013

El año que venga siempre será mejor que el anterior.

Haciendo un balance de todo este 2013 me he dado cuenta de que he conocido a personas maravillosas que merecen la pena y que también me he cruzado con otras que mejor no habérselas cruzado jamás.
Me quedo con los momentos buenos pero con los malos también. Sobre todo con aquellos que me han hecho más fuerte de lo que ya era.

También te pones a pensar y descubres que gente que pensabas que no iba a ser tan falsa o mala persona contigo sí que lo es. Que han intentado separarte de las personas que quieres o incluso de LA persona que más quieres. Que a la cara son todos muy sonrientes y pelotas y luego por detrás te las van clavando hasta el fondo. No me preocupa en absoluto que dichas personas se hayan alejado de mi vida. Es más, me alegro. No quiero a gente parásita y bicho en mi vida :)

Por otro lado, cuando conoces a esas personas que siempre están ahí, que siempre te sacan una sonrisa y que siempre están dispuestas a ayudarte, esas son las que valen de verdad. A
Aunque no habléis las 24 horas del día ni los 30 días del mes, siempre están ahí para sacarte la sonrisa más grande que nadie te puede sacar. Y ese es el motivo por el que me pongo a escribir esto. Porque los momentos buenos siempre ganan a los malos. Y las sonrisas siempre lideran en el ranking.

Este año no es que haya sido el mejor de toda mi vida, los he tenido mejores. Pero tampoco ha sido el peor. Ha sido un año de cambios y de empezar a aprender de los errores cometidos. Que lo que sucedió una vez no me va a volver a suceder, porque para eso he aprendido de las meteduras de pata. También he aprendido que no hay que darle tanta importancia al qué dirán. Hagas lo que hagas siempre van a criticarte así que, ¿qué más da lo que digan si tu estás agusto haciendo lo que de verdad quieres? Que les den.

Espero que el 2014 venga cargado de buenas noticias, que ya va siendo hora, y que sigan a mi lado las personas que más quiero.

domingo, 2 de junio de 2013

Carta de despedida.

Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, 
te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, 
grabaría cada una de tus palabras para poderlas oír una y otra vez.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo,
diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien,
pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda,
me gustaría decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.